EL MATRIMONIO (Las letras pequeñas del contrato)


contrato

Han pasado dos años desde aquel 17 de diciembre de 2014 que dije: “Sí acepto” y firmé al pie de la página de protocolo junto a la firma de la Señorita Jacqueline Raquel Hernández, quien oficial y legalmente pasaba a ser mi esposa. Mi mano estaba temblorosa y húmeda por los nervios y la emoción de estar dando ese paso tan importante en mi vida. Han pasado dos años y siento como si fue ayer. Ah, esos jóvenes enamorados llenos de ilusiones, llenos de sueños, llenos proyectos y llenos de amor se enfrentarían a la más temible de las carreras de la vida, estaban comenzando la aventura más locas y emocionantes de sus vidas, El Matrimonio.

Han pasado dos años y los consejos que los seres queridos aportaron están latentes, las situaciones que pronosticaron se volvieron realidad, el giro de la vida que predijeron ahora lo vivimos día a día. Han pasado dos años y en medio de risas y lágrimas, de alegrías y tristezas, de triunfos y derrotas, de éxitos y fracasos lo que no podemos negar es que Dios ha estado presente guiándonos y moldeando nuestro carácter, afirmando nuestra fe y enjugando nuestras lágrimas.

Han pasado dos años y hay mucho que contar, hay mucho de lo que arrepentirse pero definitivamente también hay mucho porqué agradecerle a Dios. Él ha sido fiel en nuestro matrimonio y lo seguirá siendo. El matrimonio no es fácil, es un camino difícil, trabajoso y a veces cansado tanto que extrañas aquellos días de soltería, pero al mismo tiempo es una bendición y algo que te ayuda a entender el amor de Cristo a su iglesia. Las letras pequeñas del contrato son las implicaciones de Efesios 4:2-3, “Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”. En estos dos años hemos aprendido principios prácticos que no olvidaremos y los pondremos en práctica a lo largo de esta aventura:

En primer lugar,

Hemos aprendido a vivir en integridad. Vivir en integridad tiene que ver con saber hacer lo correcto para Dios y para el conyugue, tiene que ver con respetarse aun no estando juntos, con vivir vidas conforme a la voluntad de Dios. La integridad personal puede referirse a un individuo educado, honesto, que tiene control emocional, que tiene respeto por sí mismo, apropiado, que tiene respeto por los demás, responsable, disciplinado, directo, puntual, leal, pulcro y que tiene firmeza en sus acciones, por lo tanto, es atento, correcto e intachable. La integridad, en este caso, es un valor y una cualidad de quien tiene entereza moral, rectitud y honradez en la conducta y en el comportamiento. En general, una persona íntegra es alguien en quien se puede confiar. Aún en los momentos de conflicto uno tiene que que ser íntegro y recordar el compromiso que un día se adquirió con Dios y con la pareja ante su altar. Y no es fácil ser correcto justo después de una pelea, cuando te has despedido en malos términos y siendo consiente que no se verán sino hasta después de muchas horas. No es fácil cuando en la discusión nadie quiere dar el primer paso para solucionar el problema, y tampoco es fácil ser íntegro cuando lo que planeaste hacer con tus sueños y proyectos no resultó de la manera esperada. Vivir en integridad ha sido el resultado de soportarse el uno al otro con paciencia en amor.

Vivir en integridad se aprende viviendo cerca de Dios y sometiendo a él nuestras debilidades, en segundo lugar también…

Hemos aprendido a vivir en humildad. Vivir en humildad no tiene que ver con vivir en pobreza. Si no más bien en aceptar la realidad y las condiciones que existen en el hogar. No es por gusto que a los novios contrayentes los hacen repetir los compromisos de estar juntos en riquezas y pobrezas, en salud y en enfermedad; y es que el matrimonio es así, un caminar en altos y bajos económicos, emocionales e incluso espirituales y es ahí donde la humildad es necesaria porque admite que no somos autosuficientes y que necesitamos el apoyo del conyugue y a Dios en medio del hogar, es ahí donde la humildad es necesaria porque admite cuando nos hemos equivocado, aceptar que no hemos hecho lo correcto y pedir perdón. Por otro lado, perdonar ha sido una de las actitudes que más hemos podido desarrollar en el matrimonio y también tiene mucho que ver con la humildad. Gracias a Dios porque él nos has guiado y nos ha instruido para que con humildad y mansedumbre guardemos la unidad del espíritu que es el vínculo de la paz.

Vivir en integridad y en humildad lo que nos lleva a desarrollar mejores actitudes en el matrimonio, y también,

Hemos aprendido a vivir en fidelidad. La fidelidad quizás sea uno de los asuntos más delicados en el matrimonio si lo entendemos del punto de vista bíblico, y me refiero a que con sólo tener un pensamiento inmoral con alguien quien no es tu pareja ya es un pecado en contra de Dios y de tu pareja. Cuidarse de la infidelidad va más allá de un esfuerzo humano por no desviar la vista y cuidar todo tu cuerpo, más bien es refugiar tu vida completa en Dios y que su gozo te inunde, es que su presencia esté latente en todo momento, y que podamos sentir total rechazo al pecado, que acá me refiero al pecado meramente sexual. Aprender a vivir en fidelidad puedo decir que no ha sido tanto un compromiso de pareja, sino un compromiso con Dios. La fidelidad con la pareja no ha sido la meta sino el resultado de someter nuestras vidas a Dios. Las letras pequeñas que casi nadie lee consisten en la dificultad de ignorar un coqueteo indisimulado en el momento exacto de un problema marital. Satanás es astuto y aprovecha la oportunidad para tendernos la trampa, sabiendo que estamos vulnerables. Es fácil ser fiel cuando las cosas marchan bien, el reto está en serlo después de una pelea. Y no se trata de no pelear, eso sería imposible y personalmente creo que se le perdería el sabor si todo fuera perfecto.

Han pasado dos años y he escrito de forma breve las letras pequeñas del contrato matrimonial, Este artículo no ha sido una queja, sino más bien una muestra de satisfacción de poder estar hasta aquí, espero más adelante escribir un artículo más amplio y más detallado y que también pueda ser de ayuda a los futuros esposos que quieran tener una idea de que el matrimonio es.

Anuncios

Un comentario en “EL MATRIMONIO (Las letras pequeñas del contrato)

  1. Muy bueno…man..adelante…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s