Un llamado de atención para los hombres


Hombre

Unos días atrás mientras salíamos de la casa con mi esposa ella me preguntó: ¿Si pudieras quitarme algo del cuerpo, qué me quitarías? A lo que yo espontáneamente respondí: La ropa. Algo que acostumbro hacer es compartir pequeñas conversaciones con mi esposa o fragmentos de ellas con mis amigos en mis redes sociales. Probablemente esta no sea una conversación como para compartir en público, sé que es hasta cierto punto muy íntimo y a algunas personas les puede sonar vulgar. Pero créame que no es mi intención.

Mi esposa muy tiernamente se sonrojó y al juzgar por sus gestos creo que le pareció un lindo detalle de mi parte. Durante el camino no dejaba de pensar en esa pequeña conversación que tuvimos y en lo bien que la hice sentir con mi respuesta. Mi intención fue en todo momento darle a entender que para mí es perfecta y no necesito quitarle ni ponerle para ser perfecta.

Leyendo sobre el ministerio matrimonial me topé con este versículo en 1 Pedro 3:7, “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil…”

Versículo que al instante consideré un llamado de atención para los esposos, principalmente a los creyentes. Este versículo es lo suficientemente profundo para enseñarnos tres aspectos importantes en cuanto al trato conyugal.

Primero tenemos el trato CONSTANTE, la frase “…vivid con ellas” tiene implicaciones ilimitadas de tiempo, y no precisamente hace referencia al espacio geográfico de habitación. Más bien se refiere a un estilo de vida diario. Una de las quejas más comunes de las esposas e incluso de las novias con relaciones de noviazgo curiosamente largas es el famoso “ANTES”. Antes él era detallista, antes él me trataba bien, antes él…, etc. Estas mujeres hacen una serie de comparaciones del ANTES y DESPUÉS de su pareja y de cómo ha sido el cambio paulatino en el diario vivir. No cabe duda que las circunstancias cambian y no es lo mismo ser novio que ser esposo. Al casarse la vida de ambos da un giro muy grande y muchos aspectos cambian, eso es seguro. Las responsabilidades del hogar, las presiones laborales, las presiones sociales, la inestabilidad financiera son los peores enemigos en el hogar. Y lo digo porque son las excusas que yo he usado para justificar mi falta de atención muchas veces. Pero la Biblia nos hace un llamado a un trato especial para la mujer y ese trato tiene que ser de por vida, constante, no sólo un día, no sólo al principio. “Vivid con ellas…” es decir: todo el tiempo. Esto nos lleva a hacer definiciones claras de cómo tratar a la esposa.

El segundo aspecto tiene que ver con el trato PACIENTE, Pedro es bastante claro para indicarnos la manera en la que debemos vivir con ellas, y nos dice que debemos hacerlo sabiamente. ¿A qué tipo de sabiduría se refiere Pedro? La versión de la NVI dice: “De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal” La versión Reina Valera Actualizada 2015 dice: “Ustedes, maridos, de la misma manera vivan con ellas con comprensión”. Y esto me da más claridad para comprender que a la sabiduría a la que Pedro se refiere es a un trato paciente y comprensivo a la mujer. Y hombres, debemos comprender que ellas sufren mensualmente un dolor indescriptible durante un periodo corto de ovulación. Recuerdo que hace unos días un terrible dolor de muelas me puso muy de malas y según los datos de mi esposa menstruar es mucho peor y saber que volverá a experimentarlo días después es duro. Debemos ser pacientes y tratar a las esposas bien. Hombres, también debemos comprender que ellas directa o indirectamente terminan siendo más afectadas física y emocionalmente con la llegada de los hijos. Aún no soy padre de familia pero escribir esto me ayuda a estar consciente del cambio que un par de niños hará en mi hogar. Hombres, por último debemos comprender que en ellas está la gracia de preparar lo más sagrado en la casa y es la comida. Comprendamos sus preocupaciones del hogar y un consejo que cabe en este momento es que nadie se va a volver menos hombre por colaborar aunque sea con lavar los trastos o tomar una escoba y dar una buena barrida.

Y por último tenemos el trato CONSIENTE, este punto es mi favorito y es que la Pedro nos hace un llamado a “darle honor a la mujer como a vaso más frágil…” esto básicamente se refiere a dar un trato especial a la persona que aceptó compartir la vida con nosotros. La esposa merece un trato especial, Pedro dice: Como a vaso frágil. Y vamos a ver este trato en dos tipos, Fragilidad emocional, las mujeres por naturaleza son mucho más sensibles emocionalmente, sus días están llenos de altibajos y consecuente su estado emocional es inestable. La responsabilidad de un hombre es que su esposa sea feliz, que se sienta satisfecha, que se sienta segura, y en esto quisiera retomar lo del primer punto es que esto tiene que ser constante. También tenemos la fragilidad sentimental, el diccionario de la RAE define los sentimientos como: Estado afectivo del ánimo. Y es que Pedro siendo un esposo rudo y tosco pero transformado por el Señor había comprendido la fragilidad anímica o sentimental de su esposa. Las mujeres lloran, se recienten, se duelen cuando se les lastima. Sus sentimientos son mucho más frágiles a los nuestros como hombres y por eso debemos tratarlas con respeto, con amor, con delicadeza, etc. Como a un vaso que se quiebra con facilidad.

Cuando uno se casa la vida cambia, no cabe duda. Ya lo dije antes y se lo podrían preguntar a cualquier persona que ya tiene mucho tiempo de casado y les va a decir lo mismo. Pero creo que si practicamos la palabra de Dios podemos llegar a tener matrimonios sólidos y fuertes y de esa manera rescatar a una generación para que no crezca en violencia, con familias desintegradas, odiando a alguno de los padres posiblemente, para que terminen sus estudios, y también tengan buenas familias. La mayoría de consejeros matrimoniales o al menos a los que yo he consultado y leído dicen que casi siempre buscamos a la pareja con ciertas cualidades buenas o malas como el de los padres. Es decir, las mujeres buscan que de cierta medida su esposo presente cualidades buenas o malas como su padre y viceversa. Así que: ¿hombre, qué tipo de ejemplo quiere ser para sus hijos? Espero este llamado de atención pueda bendecir sus vidas y la de sus parejas.

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